Receta de migas de pastor

Migas de pastor aragonesas: el sabor de la tradición en cada bocado
Las migas de pastor son uno de los platos más humildes y auténticos de Aragón, nacidas al calor del campo y del trabajo duro. Pan, ajo y aceite se transforman con paciencia en una receta llena de carácter. Acompañadas de huevo frito y uvas, el contraste entre lo salado y lo dulce las hace irresistibles. Un plato sencillo que habla de costumbres, de raíces y de cocina hecha sin prisas. Tradición pura servida en el plato.
Origenes
Las migas de pastor tienen su origen en la cocina humilde de los pastores y jornaleros de Aragón, que aprovechaban el pan duro como base de su alimentación diaria. Este plato nació como una forma ingeniosa de no desperdiciar nada, cocinándose al fuego lento en el campo con ingredientes básicos como ajo, aceite y, en ocasiones, tocino o sebo.
Con el tiempo, las migas se convirtieron en una receta identitaria del medio rural aragonés, adaptándose a cada zona y a lo que hubiera disponible. El acompañamiento con huevo frito y uvas llegó después, aportando energía y contraste de sabores, especialmente valorado durante las largas jornadas de trabajo. Hoy, las migas de pastor siguen siendo un símbolo de la cocina tradicional aragonesa y de su estrecha relación con la vida en el campo.
Ingredientes para 4 personas:
- 500 g de pan duro del día anterior
- 4 dientes de ajo
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 150 g de panceta o tocino
- 4 huevos
- Uvas al gusto
- Agua
- Sal
Elaboración:
Paso 1. Preparar el pan
Corta el pan en trozos pequeños o migas irregulares. Humedécelos ligeramente con agua y una pizca de sal, cúbrelos con un paño y déjalos reposar unas horas para que se ablanden sin empaparse.
Paso 2. Dorar los ajos y la panceta
En una sartén amplia o caldero, calienta el aceite y dora los ajos enteros o laminados junto con la panceta cortada en dados. Retira y reserva cuando estén bien dorados.
Paso 3. Cocinar las migas
En el mismo aceite, añade el pan y cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con paciencia para que se suelte y quede suelto y dorado de manera uniforme.
Paso 4. Incorporar los sabores
Cuando las migas estén sueltas y doradas, vuelve a añadir los ajos y la panceta. Mezcla bien y ajusta de sal si es necesario.
Paso 5. Freír los huevos
En otra sartén, fríe los huevos con puntilla y yema alegre.
Paso 6. Servir
Sirve las migas bien calientes acompañadas de los huevos fritos y uvas frescas, respetando la tradición aragonesa.
Maridaje:
| Vino | Bodega / DO | Por qué marida bien con las migas |
|---|
| Palmeri Navalta (Garnacha) | Palmeri Sicilia – Campo de Borja | La Garnacha aporta fruta madura y buena acidez, equilibrando la grasa de la panceta y el huevo, y armonizando con el ajo sin resultar pesada. |
| Palmeri Adán (tinto con crianza) | Palmeri Sicilia – Campo de Borja | Sus notas especiadas y tostadas encajan muy bien con el carácter rústico de las migas y aportan profundidad al plato. |
| Garnacha joven | Bodem – Aragón | Vino directo y fresco, con fruta roja y ligereza suficiente para acompañar un plato contundente sin saturar el paladar. |
| Tinto joven o roble | Bodem – Aragón | La estructura media y el paso por madera suavizan la grasa del plato y realzan los sabores tradicionales. |
| Garnacha joven | Campo de Borja | Fruta, suavidad y acidez equilibrada que limpian el paladar y respetan la esencia del plato. |
| Rosado seco | Cariñena | Aporta frescura y acidez, ideal para contrastar con la textura de las migas y acompañar las uvas. |
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